jueves, 6 de diciembre de 2007

REFLEXIÓN


¿Por qué mi hija/hijo?
Rafael González-Villalobos

Fuente:interrogantes.net

Esta cuestión presenta una doble vertiente. Dicho de otro modo, los padres podemos plantearnos esta pregunta en un doble sentido.

Un primer sentido sería el de aquellos que, asumiendo en su totalidad todo lo expuesto hasta el momento, ven en la llamada divina a su hijo una bendición inmerecida. A estos tan solo cabe decirles que den muchas gracias a Dios, y sigan rezando por sus hijos.

El segundo sentido, más habitual y absolutamente comprensible, es el de los padres que se plantean si no existirán otras y otros a los que complicar la vida: ¿por qué a mi hija, y no a la hija de mi vecino, o a la compañera de clase?

Antes de contestarte, déjame que te insista en que la vocación de un hijo es un signo de predilección del Señor, en primer lugar hacia el propio hijo, y en segundo lugar y por extensión, a su familia.

¿Quieres saber porqué Dios ha complicado la vida de tu hijo, y la tuya?

1. Porque durante los años anteriores, has trabajado muy bien esa tierra para dejarla en disposición de que el Señor siembre, la semilla agarre, y dé como resultado un buen árbol. Posiblemente casi con toda seguridad cada vez que metías el arado pensabas en cualquier cosa menos en que estabas preparando el terreno a Jesús. Pero como lo has hecho muy bien, como has obtenido un hijo de Dios alegre, generoso, sincero, trabajador, leal, incluso con vida de trato con su Padre, ha llegado el Sembrador y ha dicho: esta tierra la quiero para mí, para que crezca en ella uno de mis mejores árboles.

Piensa que, aunque para Dios todo es posible, y en cualquier momento caben las conversiones a lo San Pablo, lo más habitual será que Jesús no recurra a las caídas del caballo, sino que elija a sus amigos más cercanos entre aquellos que tienen una base sólida, en vida cristiana y en virtudes humanas, para escuchar su llamada y responder afirmativamente.

Además, no olvides que San Pablo, siendo todavía Saulo, era un gran perseguidor de la Iglesia; pero al mismo tiempo, era un gran hombre, lleno de virtudes humanas. Por eso, de un gran perseguidor salió un gran Apóstol.

2. Porque Dios tiene todo el derecho a llamar a quien quiera. No pierdas de vista que los padres recibimos a los hijos en depósito, no como propiedad. Por más que nos empeñemos, y en ocasiones nos empeñamos más de la cuenta, nuestras hijas y nuestros hijos volarán. Antes o después saldrán de casa, como lo hemos hecho nosotros, y como lo hicieron nuestros padres. Entonces, ¿cómo podemos extrañarnos de que quiera marcharse con Jesús, y no nos llama la atención que se vaya con una mujer o con un hombre?

Por último, déjame que te cuente algo que he oído en muchas ocasiones de labios de San Josemaría Escrivá: el noventa por ciento de la vocación se debe a los padres. Piénsalo despacio. Saboréalo. Llénate de orgullo. Y de responsabilidad.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

martes, 4 de diciembre de 2007

lunes, 3 de diciembre de 2007

domingo, 2 de diciembre de 2007

sábado, 1 de diciembre de 2007

ORACIÓN POR LA PAZ DE VENEZUELA


Ambientación

En una cruz desnuda, colocar bastantes carteles con palabras que indican la situación actual de nuestro país. Ej. oficialismo... oposición... paro... chavistas... golpistas... círculos bolivarianos... impuestos... pobreza... hambre... división... Colocar la cruz sobre el Mapa de Venezuela.
Preparar flores, tantas como participantes.

Toma de conciencia(Música de fondo)

Contemplamos la cruz que representa a nuestra Venezuela crucificada... Vamos releyendo, en nuestro corazón, las palabras puestas en la cruz y nos quedamos con aquella que más impacto hace en nuestro interior, aquella que nos causa más dolor o más rabia, más sentimientos de violencia o más impotencia, más desánimo o más frustración... y la escribimos.
Reflexionamos la situación y procuramos ver todo con la mirada de Jesús, una mirada llena de amor, tolerancia, comprensión, perdón...

Animador-a -

Hablar de PAZ se ha convertido en algo que ya no nos mueve por dentro. Es mucho el tiempo que llevamos orando, pidiendo, queriendo la paz para el mundo y para nuestro país y parece que todo, en lugar de mejorar, se empeora. No nos falta la fe ni la esperanza pero hay que hacer algo más.
¿Por qué no llega la paz? ¿Qué nos hace falta? ¿Qué tengo YO que hacer? Aquí está la clave. Mientras cada un@ no se empeñe en construir la paz en su pequeño ambiente, en su pequeño recinto de vida, la paz no se extenderá, no llegará más allá. Sólo si uno se convierte en constructor-a de paz desde su ámbito familiar, de trabajo, de estudio, de relaciones interpersonales, sólo si se es capaz de comprometerse activamente a trabajar por contrarrestar la mentira, la falsedad, la injusticia..., poner amor donde existe el odio, poner luz donde hay oscuridad... sólo así se podrá colaborar a instaurar la paz. Sólo si eres mensajer@, pregoner@ de PAZ, crearás la paz.

Hace falta Palabra de Dios, hace falta llenarse el corazón de los mismos sentimientos de Jesús para poder colaborar en cambiar las estructuras de oscuridad, de pecado, de muerte..., poder poner luz en la oscuridad que reina a nuestro alrededor y que tod@s hemos contribuido a crear. HACE FALTA MUCHO AMOR para que podamos vivir la tolerancia, el perdón...

Escuchamos con devoción y atención la Palabra que Jesús tiene HOY para mí, especialmente. Me habla de amor a Dios y al prójimo porque el verdadero amor no puede separar estas realidades. El amor es preguntarse, ¿quién es mi prójimo?

Lectura - Mt. 22, 36-39

Un doctor de la ley le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la ley?" Jesús le respondió: "Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente., Éste es el más grande y el primero de los mandamientos, y el segundo es semejante a éste: Amarás al prójimo como a ti mismo.
Reflexión

Relee en tu corazón estas palabras sobre el AMOR... repite lo del amor al prójimo... Piensa en tus juicios precipitados sobre los demás, en tus barreras, tus preferencias, tus discriminaciones, tus injusticias... Abre tu corazón, tal como está, a Jesús, que él vaya haciendo la obra del amor.

Elige una o más de las palabras colocadas en la cruz, aquella-s que más te cuesta aceptar. Comprueba si coincide con la que elegiste al principio... Trata de sanar tu corazón y PIDE, ORA a Jesús por ello.

(Música de fondo)

Canto - Canto de la paz (Misa de los 500 años)

La paz, la paz es fruto de la justicia,
un don de Dios que queremos aceptar. (bis)

Unidos mano con mano
queremos hacer la paz,
la paz en nuestra conciencia
con Dios y con los demás. (bis)

Que los hombres y mujeres
se traten con igualdad.
Que el fuerte no oprima al débil
y entonces vendrá la paz. (bis).

Paz con la naturaleza,
que debemos respetar
cuando en ella trabajamos
por bien de la humanidad. (bis)

Oración de San Francisco

Hazme un instrumento de tu paz,
donde haya odio lleve yo tu amor,
donde haya injuria, tu perdón,
Señor; donde haya duda, fe en ti.

Hazme un instrumento de tu paz,
que lleve tu esperanza por doquier,
donde haya oscuridad lleve tu luz,
donde haya pena, tu gozo, Señor.

MAESTRO, AYÚDAME A NUNCA BUSCAR
QUERER SE CONSOLADO COMO CONSOLAR,
SER ENTENDIDO COMO ENTENDER,
SER AMADO COMO AMAR.

Hazme un instrumento de tu paz,
es perdonando que nos das perdón,
es dando a todos que tú nos das
y muriendo es que volvemos a nacer.

Reflexión

Repite la palabra o frase más significativa para ti en estos momentos y ponle rostro, aquellos rostros de personas y/o situaciones que deben ser redimidas por el amor.

(Música de fondo)

Compromiso

Baja de la Cruz la palabra o palabras con las que has tenido que orar para crecer en el amor. Colócala-s en el suelo y pon encima una flor, símbolo de tu deseo de amar esa realidad. Haz una oración de petición por la PAZ y Dios hará el milagro del cambio. (Quien voluntariamente quiera, puede hacerlo en voz alta).

(Cada participante hace lo mismo y pone la flor sobre la-s palabra-s elegida-s. Si alguien ya las bajó, coloca simplemente la flor encima y hace la oración)

Canto - Paz en la tierra (Mientras se canta, se puede ir dando la paz a cada participante con el ánimo de hacerla extensiva a nuestr@s herman@s).

Paz en la tierra,
paz en las alturas,
que el gozo eterno reine
en nuestro corazón. (bis).

Da la paz, hermano,
da la paz,
constrúyela en tu corazón
y con tu gesto afirmarás
que quieres la paz.Que tu paz,
hermano, sea don,
es el mejor signo de amor
que tú nos puedes ofrecer, abrazo de paz.

Final -
Tomados de la mano, se reza el Padrenuestro.