sábado, 1 de agosto de 2009

miércoles, 29 de julio de 2009

lunes, 27 de julio de 2009

domingo, 26 de julio de 2009

EL EVANGELIO DEL DÍA

Decimoseptimo Domingo del Tiempo Ordinario

Hoy la Iglesia celebra : San Joaquín

Lecturas

Leer el comentario del Evangelio por : San Hilario «Este sí que es el gran Profeta que tenía que venir al mundo»

Evangelio según San Juan 6,1-15.


Después de esto, Jesús atravesó el mar de Galilea, llamado Tiberíades. Lo seguía una gran multitud, al ver los signos que hacía curando a los enfermos. Jesús subió a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos. Al levantar los ojos, Jesús vio que una gran multitud acudía a él y dijo a Felipe: "¿Dónde compraremos pan para darles de comer?". El decía esto para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer.

Felipe le respondió: "Doscientos denarios no bastarían para que cada uno pudiera comer un pedazo de pan". Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: "Aquí hay un niño que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?". Jesús le respondió: "Háganlos sentar".

Había mucho pasto en ese lugar. Todos se sentaron y eran uno cinco mil hombres. Jesús tomó los panes, dio gracias y los distribuyó a los que estaban sentados. Lo mismo hizo con los pescados, dándoles todo lo que quisieron. Cuando todos quedaron satisfechos, Jesús dijo a sus discípulos: "Recojan los pedazos que sobran, para que no se pierda nada". Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos que sobraron de los cinco panes de cebada. Al ver el signo que Jesús acababa de hacer, la gente decía: "Este es, verdaderamente, el Profeta que debe venir al mundo". Jesús, sabiendo que querían apoderarse de él para hacerlo rey, se retiró otra vez solo a la montaña.

Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.

sábado, 25 de julio de 2009

GANADORES

Concursantes al Himno del Centenario.
Hermanas de la Congregación.

Queridos participantes y hermanas.

Agradezco sinceramente su amable participación en el Concurso del Himno conmemorativo por el Centenario fundacional, convocado por el Gobierno general de la Congregación.

El 13 de junio a las 11 horas en el auditorio del Instituto Renacimiento, de México, se llevó a cabo la eliminatoria, el jurado estuvo compuesto por la Maestra Laura Trainini, el Maestro Su Meng Wei y el Director de la Sinfónica de Toluca, Maestro Gerardo Urbán y Fernández, quien me pidió que estuviera presente, como garante de que la calificación que emitirían estuviera de acuerdo a las bases de la convocatoria.

Con gran alegría les participo el nombre de los ganadores:

1er. Lugar Himno para el Centenario de la Congregación.
Letra y Música: M. Guadalupe Aguilar Cancino Región Santísimo Sacramento.

2do. Lugar Himno Centenario Hermanas Mercedarias del Santísimo Sacramento.
Letra y Música: Hna. Myriam Alcocer Andrade. Región Santísimo Sacramento.

3er. Lugar Himno Conmemorativo del Centenario
Letra y Música: Profres. Juan Carlos Medina y Carlos Medina. Reg. N. M. Sma. de la Merced

El <> se enviará a las respectivas Provincias y Regiones, quienes a nombre y agradecimiento del Gobierno General harán entrega a los concursantes.

Fraternalmente.

María de la Luz del Sagrado Corazón Acosta Bustos HMSS
Superiora General.
Hermanas del Consejo y Ecónoma general.


Evangelizar con María a la luz de la Eucaristía


Letra del Himno ganador.

HIMNO PARA EL CENTENARIO DE LA CONGREGACIÓN

¡GLORIA! ¡GLORIA! ¡GLORIA A DIOS!

CORO

Cien años de Amor Eucarístico,
Cien años de amor redentor,
Cien años extendiendo en el mundo
el mensaje de Cristo, “el Señor”,
Cien años llevándole al mundo
el anuncio del Reino de Dios.

1ª ESTROFA

Santa Hostia sagrada y bendita,
Sacramento de vida y Amor,
a tus plantas venimos con gozo,
a rendirte alabanza y honor.

Tú prendiste este fuego en la tierra,
Tú inflamaste los pechos de amor,
y legaste este hermoso carisma
a la Iglesia en sublime misión.

2ª ESTROFA

Mercedarias, sublime designio,
de María formamos legión,
liberando y rompiendo cadenas,
entregadas a la redención.

Oh María de Merced, Redentora,
hoy tus hijas dan gracias a Dios,
por habernos llamado a servirle
bajo el manto de tu protección.

3ª ESTROFA

Salve, Madre María del Refugio,
elegida para continuar,
extendiendo el amor eucarístico
bajo el signo de la libertad.

Haznos fuego que inflame la tierra,
que se avive al pie del altar,
conquistando el anhelo profundo,
de ser libres para liberar.