sábado, 28 de noviembre de 2009

PREPARA TU CORONA DE ADVIENTO


Corona de Adviento

La tradición llama a encender una vela cada domingo de Adviento, que son las cuatro semanas anteriores al nacimiento de Jesús. Este año, la primera vela se encendió el domingo 27 de noviembre.

Siguiendo estos pasos puede hacer la suya, junto a sus hijos o seres queridos. Esta es una base, su creatividad puede variar los materiales según sus gustos.

Materiales:

1 corona de 20 cms de diámetro de abeto artificial (Easy, Homencenter, Jumbo, Floracenter); 2 varas de bolitas doradas; 4 angelitos para colgar en el árbol; 4 velas (existen tres posibilites: 4 rojas; roja, verde, blanca y morada; tres rojas y una blanca).; Moños de cinta roja; Piñas pequeñas; Frutas artificiales pequeñas; 4 porta velas pequeños; Cinta floral adhesiva Cling; Tijeras; Silicona (fría o en pistola)

Paso a paso:

1.- Extender las ramas de la corona artificial para darle más volumen.

2.- Cortar un pedazo de cinta Cling (es una especie de chicle) y pegarlo en los portavelas.

3.- Distribuir los cuatro portavelas en la corona artificial y pegarlos, adhiriéndolos fuertemente con el Cling.

4.-Separar cada ramita de bolas doradas de la rama principal y distribuirlas en la corona, entremedio de las ramas verdes, usando lo alambres de éstas como soporte.

5.- Distribuir los doce lazos rojos en la corona, enrollándolos a las ramas verdes (cada lazo trae un pequeño alambre).

6.- Aplicar silicona en frío (o con pistola) a la base de los ángeles de bambú y ubicarlos frente a cada portavelas, para que éstos no se vean.

7.- Ubicar cuatro grupos distintos de frutas, uno entre cada dos velas, y adosarlos a las ramas verdes con sus alambres.

8.- Poner silicona en la base de las mini piñas y pegarlas junto a las frutas.

9.- Pegar cinta Cling en la base de las velas y adherirlas a los portavelas. Enderezarlas y ¡lista la Corona de Adviento!

Diseño: Gabriela Gayani Sch.

viernes, 27 de noviembre de 2009

miércoles, 25 de noviembre de 2009

domingo, 22 de noviembre de 2009

jueves, 19 de noviembre de 2009

miércoles, 18 de noviembre de 2009

300 AÑOS DE FERVOR ZULIANO


En una mañana en las playas blancas del Lago de Maracaibo apareció un pedazo de tabla en pequeñas dimensiones, mientras la ciudad dormía el bochorno de la madrugada y a tiempo que una de aquellas viejecitas que en antaño lavaban las ropas en las orillas, metidas hasta las rodillas dentro del agua cumplía su labor.

Las sombras de la noche empezaban a disiparse entre las claridades del alba, y la viejecita no pudo reconocer la extraña tabla. Debajo del brazo y confundida con la ropa ajena la llevó a su casa, y en la modesta vivienda familiar fue útil como tapa de una tinaja cualquiera. De cara al agua aprisionada entre las paredes de barro, la Virgen guardaba su secreto en las sombras de una pintura borrosa, hasta que la buena viejecita, a la luz del mediodía, advirtió la silueta de una imagen sagrada y de uso doméstico la tabla peregrina se convirtió en motivo de veneración colgada en la pared.

Un sábado 18 de noviembre, sonó la hora de la epifanía. Raros movimientos conmueven la placidez de la vivienda. Golpes y ruidos inauditos se sentían una, dos y tres veces repetidas. Estupor, miedo, aturdimiento y sensaciones inexplicables estremecen a la viejecita. Y, al acudir temblorosa y jadeante a la alcoba misteriosa, la encuentra toda luz con los fulgores que el retablo difundía en haces meridianos, y de rodillas cae ante la imagen de Nuestra Señora de Chiquinquirá , visible ahora y renovada con belleza incomparable. ­Milagro!!, gritan los vecinos que, intrigados, hab¡an visto hasta hace poco aquellas manchas en la pared. Corre la novedad entre el pueblo creyente. Prende la curiosidad entre los indiferentes.

Y el modesto hogar, se convierte en centro de romerías piadosas y santuario a donde los fieles van a encontrarse a la Virgen de color mestizo y de faz ind¡gena, que a todos miraba con semblante acogedor; era la Epifanía de Chiquinquirá .

martes, 17 de noviembre de 2009