viernes, 16 de abril de 2010

Erección Provincias en la República Mexicana PDF Imprimir E-mail
Escrito por María Cristina Andrade Sanchez
Viernes, 16 de Abril de 2010 11:40

En el marco festivo del Centenario de Fundación de la Congregación, las Regiones de México, se erigieron como Provincias.

El descubrimiento de Cristo que entregó su vida para liberarnos de toda esclavitud, su profunda incidencia con el Misterio Eucarístico y el modelo de donación plena al Señor de María Nuestra Madre de la Merced, son la mística de nuestra misión redentora en la Iglesia.

Teniendo en cuenta que la Región del Santísimo Sacramento y la Región de Nuestra Madre Santísima de la Merced, de la República Mexicana, erigidas el 18 de agosto de 1989, durante 21 años han mostrado su amor filial a la Congregación, han favorecido la Pastoral Vocacional, han proyectado el Carisma Eucarístico-Mercedario en las obras apostólicas y han cumplido todo lo concerniente como Regiones, según nuestras Constituciones, la R. M. María de la Luz del Sagrado Corazón Acosta Bustos, Superiora General, en discernimiento con las Consejeras Generales, decretó ERIGIRLAS como: PROVINCIA DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO y PROVINCIA DE NUESTRA MADRE SANTÍSIMA DE LA MERCED, el día 25 de marzo de 2010.

jueves, 15 de abril de 2010

martes, 13 de abril de 2010

domingo, 11 de abril de 2010

EL EVANGELIO DEL DIA DOMINGO

II Domingo de Pascua o de la Divina Misericordia

Santo(s) del día : Santa Gemma Galgani, San Estanilao, Domingo de la Divina Misericordia, San Antipas

Lecturas

Leer el comentario del Evangelio por : Gregorio de Narek
«Recibid el Espíritu Santo»

Evangelio según San Juan 20,19-31.
Al atardecer de ese mismo día, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, por temor a los judíos, llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: "¡La paz esté con ustedes!".
Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor.
Jesús les dijo de nuevo: "¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes".
Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: "Reciban el Espíritu Santo.
Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan".
Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús.
Los otros discípulos le dijeron: "¡Hemos visto al Señor!". El les respondió: "Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré".
Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: "¡La paz esté con ustedes!".
Luego dijo a Tomás: "Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe".
Tomas respondió: "¡Señor mío y Dios mío!".
Jesús le dijo: "Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!".
Jesús realizó además muchos otros signos en presencia de sus discípulos, que no se encuentran relatados en este Libro.
Estos han sido escritos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y creyendo, tengan Vida en su Nombre.

Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.



sábado, 10 de abril de 2010

viernes, 9 de abril de 2010