miércoles, 10 de octubre de 2007

ANIMACIÓN MISIONERA EN EL ARIAS BLANCO





PENSAMIENTO EDUCADOR DE LA MADRE MARÍA DEL REFUGIO EN LOS COLEGIOS EUCARISTICOS MERCEDARIA

Siguiendo el Pensamiento Educador de su fundadora, La sierva de Dios María del Refugio Aguilar y Torres, los Colegios Eucarísticos Mercedarios buscan: Colaborar creativamente en la transformación del mundo, vivir la experiencia del amor de Jesús Eucarístico y de nuestra Madre Santísima de la Merced, Madre de Misericordia y Redentora de Cautivos.
Jaculatoria:
Piadosísima Madre de la Merced:
- Ruega por nosotros.

Redentora de cautivos:
- Ruega por nosotros.

En los Colegios Eucarísticos Mercedarios formamos en valores:
SER PARTE DE UNA FAMILIA: Colaborar con la Familia Eucarística Mercedaria, en donde se respeta y se valora a la persona; estableciendo relaciones positivas basadas en la honestidad, en el amor, y en la tolerancia.
ESFORZARSE CONTINUAMENTE: Ser capaz de realizar el trabajo con calidad, aceptando que los obstáculos nos llevan a buscar nuevas soluciones.
PREOCUPARSE POR LOS DEMÁS: Estar atentos a las necesidades de los demás, siendo generosos, ayudando y trabajando con alegría y aprendiendo de lo que se recibe de los demás.
TENER AUTOCONTROL: Ser capaz de comportarse adecuadamente y de acuerdo a las circunstancias. Mediante una voluntad firme se puede esperar el momento oportuno para satisfacer las necesidades. Respetar las normas de convivencia aceptando las consecuencias de los actos.
DEJAR HUELLA: Dar a conocer a otros el amor de Jesús a través del ejemplo.
Nuestro Modelo Educativo.-
El Modelo educativo de los Colegios Eucarísticos Mercedarios busca favorecer las siguientes áreas de trabajo:
Espiritual. Propicia la experiencia de Dios Padre/Madre que ama sin ninguna condición y de Jesús como amigo y modelo. Ejerce su acción evangelizadora a través de toda la vida institucional, para que los(as) alumnos(as) respondan así a su razón de ser, como miembros de la iglesia, fieles al carisma y espiritualidad de la Sociedad Eucarística Mercedaria.
Forma actitudes que llevan a la inclusión, al servicio y al compromiso, mirando al mundo como lo mira Jesús. Pronuncian toda palabra de fe en un espacio de bendición y aceptación, para crear lazos fraternos, decir “bien”, hablar bien del otro.
Desarrolla en los(as) alumnos(as) la capacidad de interiorización que les posibilita fortalecer su fe, para vivenciar y comunicar el amor de Dios a través de un proyecto de vida basado en el Evangelio. Promueve la oración como espacio de encuentro que fortalece la vida cristiana.
Renueva continuamente el sentido de pertenencia e identidad con las diferentes expresiones de la espiritualidad.Intelectual.
Favorece los procesos cognitivos a través del desarrollo de habilidades del pensamiento para formar alumnas competentes que se distingan por su pensamiento estructurado, su capacidad de reflexión, de análisis y de juicio crítico.
Buscan construir bases sólidas, es decir, serios hábitos intelectuales para llegar a tener conocimientos generales bien ordenados, un buen nivel de cultura, pero sobre todo lograr un pensamiento autónomo y coherente.
Fomenta la pasión por aprender y por investigar con actitudes de tolerancia y respeto ante opiniones diferentes, buscando la verdad más que el lucimiento personal. Promueve la creatividad y el pensamiento lógico en la toma de decisiones y en la solución de problemas, desde una perspectiva crítica y transformadora.Socio–afectivo.
Promueve experiencias que favorecen el conocimiento y el desarrollo de una personalidad única.
Fortalece la voluntad y el manejo adecuado de emociones y sentimientos.
Propicia la reflexión sobre valores, a través de la profundización intencionada de la espiritualidad Eucarística Mercedaria.
Fortalece el autoestima a partir del desarrollo de sus potencialidades, la responsabilidad y el sentido del logro que les permite ser personas felices y capaces de establecer relaciones sanas, comprometidas, fraternas, que asumen plena y responsablemente su sexualidad y expresan su afectividad con autocontrol y compromiso.
Forma personas capaces de trabajar en colaboración, flexibles y tolerantes, que saben actuar ante lo imprevisible con mesura, valorar las diferencias, adaptarse al cambio, para alcanzar objetivos comunes.Artístico–cultural.
Forma alumnos(as) capaces de apreciar, gozar y conservar la riqueza artístico-cultural en las diversas manifestaciones humanas desde su contexto histórico social.
Fomenta el orgullo y la valoración de la identidad cultural a través del rescate de sus raíces, tradiciones, de la diversidad de manifestaciones, de la expresión popular y el folklore regional, nacional e internacional.
Abre oportunidades de participación para que los(as) alumnos(as) disfruten nuevas experiencias, expresen ideas y sentimientos y desarrollen su creatividad.
Educación Física. Fomenta la educación física y el deporte como medios de promoción de la salud y el bienestar, para propiciar una mejor calidad de vida.
Promueve el cuidado de la salud con un sentido preventivo y de seguridad a través de la formación de hábitos de higiene, alimentación, ejercicio y descanso.
Orienta a los(as) alumnos(as) para que actúen con responsabilidad frente al manejo de la sexualidad y para que tengan una clara conciencia de las consecuencias de las adicciones.
Impulsa la cultura formativa de la práctica del deporte, desarrollan habilidades y competencias motrices con un sentido de cooperación para que puedan valorar y potenciar sus capacidades físicas.
Promueve proyectos deportivos que abren oportunidades de participación y desarrollo para dar una opción distinta, una ocupación sana y positiva del tiempo libre.

martes, 9 de octubre de 2007

SIGUIENDO LAS HUELLAS DE UNA LIDER MUJER

MARIA DEL REFUGIO AGUILAR (LIDER)

Analizando la vida de una gran líder nos encontramos con que la religiosa María del Refugio, es una gran representante de la caridad y de la bondad, lo cual la lleva a ser una verdadera líder, que cumple y da seguimiento a sus valores. Ahora bien contestemos a una pregunta ¿Quién fue MARÍA DEL REFUGIO AGUILAR Y TORRES VDA. DE CANCINO? Como toda una mujer casada, ella era una dama dedicada al hogar, tuvo 2 hijos con Sr. Cancino y se dedicaba a su familia, empezó a sufrir cuando muere su esposo y posteriormente su hijo. Es entonces cuando cambia su manera de ver la vida y decide dedicarse en cuerpo y alma a culto divino.
Siempre visionaria de sus horizontes y en uno de sus viajes a la capital michoacana al visitar a su hija, entra a la catedral y al estar orando ante la imagen de la Virgen de Guadalupe, concibe el proyecto de fundar un instituto religioso para extender el amor al Santísimo Sacramento, para reparar los pecados del mundo, y también como estrategia para dar mayor trascendencia a su actividad apostólica. Hay una frase que quizás movió un gran camino en su vida es la siguiente “todos los principios son penosos” y “con la convicción de que, una vez comenzado algo, debe continuarse, sin importar las dificultades que puedan presentarse, siempre y cuando sea voluntad de Dios y de los Superiores”. Ella demostró de esa manera que en la vida puede llevarse a cabo todo lo que sea posible aunque se pasen por dificultades. Tal es el caso cuando se vio involucrada en problemas con el Estado y el Gobierno todo esto a causa de defender sus convicciones como religiosa y de instituir sus ideales que realmente siempre se refirieron a “Jesús Sacramentado”.
Desafortunadamente vivió en la época de la Reforma y fue cuando coincidió que estaba consolidando la institución que ya había planeado, pero a raíz de los problemas políticos que existían ella tenia incluso que esconderse en los sótanos de las casas contiguas a su Academia, junto con sus hermanas y madres superioras El mensaje principal de esta gran mujer es el de dar sin esperar recibir, ella se preocupo siempre por tenderle la mano a las personas mas necesitadas, se preocupaba por los indigentes dándoles incluso ella misma de comer, se aboco a que la gente con poca preparación tomara el habito de estudiar y de salir adelante. Es así como encontramos en Maria Refugio un ejemplo muy claro de lo que se puede hacer cuando se tienen las características de un líder , con objetivos bien establecidos, con metas en donde siempre tomó en cuenta la colaboración de su gente con la que siempre formo equipo.
INTEGRANTES EQUIPO 24 C.P. Silvia E. Domínguez España OFICINAS DIVISIONALES Ing. Ignacio Landeros Zarco CENTRO – SUR CFE Lic. Gabriel Camacho Martinez MAESTRIA “LIDERAZGO DESARROLADOR Lic. Araceli Herrera Aceves

viernes, 5 de octubre de 2007

HUELLAS A SEGUIR


Año Jubilar
María del Refugio Aguilar y Torres
Hacia el Primer Centenario Fundacional


Te invitamos a conocer la Vida y Obra de la Sierva de Dios María del Refugio Aguilar y Torres, nuestra amada madre fundadora en este año 2007—2008 que el Instituto de las Hemanas Mercedarias del Santisimo Sacramento le dedica al acercarse el primer centenario de fundación, que Dios mediante se celebrará en el mes de marzo de 2010.

María del Refugio, nació en San Miguel de Allende, Guanajuato, el día 21 de septiembre de 1866, siendo la mayor de ocho hermanos, desde pequeña se distinguió por un gran amor al Santísimo Sacramento y un gran sentido del humor que compartía con sus hermanos.

María del Refugio Aguilar a los 4 años Aprendió a leer y a escribir, a bordar y cocinar, a hablar francés y a tocar el piano como todas las señoritas de la época colonial de la clase acomodada, llegada a la edad casadera, por obediencia a su padre contrajo matrimonio con Don Ángel Cancino, un hombre viudo que había llegado hacía poco tiempo a la ciudad como encargado de Hacienda.
Por cuestiones del trabajo de su esposo tuvo que ir a vivir a Morelos junto con su pequeño hijo Ángel, quien enfermó gravemente, sin embargo, al poco tiempo de haber mejorado la salud de su hijo, don Ángel enferma gravemente, dicha enfermedad le costó la vida.

Después de la muerte de su esposo, María del Refugio regresa a vivir con sus padres, sin embargo la vida le da otro duro golpe, pues tras la muerte de éste viene la de su hijo.

María del Refugio Aguilar y su hijo Ángel Cancino Aguilar, Ante tal situación le anima el saber que aún le queda por educar a su pequeña hija Cuquita.

María del Refugio Aguilar, con su hija Refugio Cancino Aguilar (cuquita)

Superando las dificultades por las que pasaba, realiza los ejercicios espirituales de San Ignacio, donde experimenta el llamado de Dios a perfeccionar su vida a ejemplo de Jesucristo, ante tal acontecimiento ella se dedica de lleno a las obras de caridad en la Iglesia, dando un ejemplo de vida a su hija. Así pues, entra a formar parte de la Tercera Orden Franciscana, donde es nombrada maestra de novicias.

En medio de esta realidad no descuida a su hija, pues sabe que ante todo tiene la responsabilidad como madre de educarla, por tal motivo, la lleva a la ciudad de Morelia, donde Cuquita estudia la normal para maestras.

En el colegio donde estudiaba su hija conoce al Padre Vicente María Zaragoza, quien sería un instrumento de quien Dios se serviría para poner en el corazón de María del Refugio el fuego que la habrá de llevar a la fundación de un Instituto de vida Religiosa.

Después de muchas reuniones con el padre y con otras personas que colaborarían, deciden fundar un Instituto de vida consagrada, cuyo fin sea educar a las niñas, pues ella descubre en medio de la sociedad en que vive que muchas jóvenes se pierden al no haber quien las oriente. de este modo el día 21 de marzo de 1910, en que se celebra la encarnación del Hijo de Dios en el seno de María Santísima abre las puertas en la ciudad de México el primer colegio Eucarístico dedicado no a dar sólo una educación fundada en las ciencias, sino una educación que tenga como principio a Cristo, y a Cristo Sacramentado, como lo dice nuestra madre María Teresa, (como se le conocería después a Cuquita) en el discurso inaugural de la primera obra apostólica.

María del Refugio descubre en la educación el medio propicio para extender en el mundo el reinado de Jesús Eucaristía, tal fue y continúa siendo la principal misión del Instituto por ella fundado.

Esta obra nace en medio de las dificultades de una patria que lucha por su libertad, ya que la fecha de fundación coincide con la de la Revolución Mexicana, tiempo de cambio y de conflictos políticos, ante lo cual Refugio responde con un corazón generoso, preparando y regalando alimentos a cientos de personas que a diario acudían a las puertas del colegio en busca de pan y de protección, además albergó en repetidas ocasiones a familias que huían debido a que se encontraban amenazadas de muerte por causas políticas, fue en este tiempo un ángel de la sociedad, como acostumbraban llamarle en San Miguel de Allende desde su infancia.

Tras esta época, viene otra de mayor sufrimiento y represión a la Iglesia, la persecución religiosa, donde toda la comunidad sucumbe ante las adversidades que dicha persecución suponía, las hermanas debieron continuar con su apostolado y obras de caridad a escondidas, dando clases en los sótanos, carentes muchas veces de las cosas materiales más indispensables, pues se perdió la libertad de culto y fueron cerrados cientos de Templos católicos.

María del Refugio, en medio de tantas dificultades sabe ser para cada una de las hermanas una madre amorosa que busca protegerlas del enemigo, es de esta forma en que se ve obligada a separase de las hijas que había acogido en su instituto enviándolas al extranjero para protegerlas de los males que les rodeaban en el país.

En medio de estas penas y dificultades, Refugio descubre la protección amorosa de Jesús Eucaristía, y ante la cercanía y apoyo del Padre Alfredo Scotti de la Orden de la Merced, ella encuentra la presencia viva de María Santísima de la Merced en su obra y apostolado, razón por la cual decide que el Instituto por ella fundada acoja también esta gracia que la llevará a llamarse mercedaria.

Después de todas las obras realizadas y de una vida consagrada por entero a Dios y a sus hermanos, María del Refugio muere el día 24 de abril de 1937 en que llena de gozo retorna al padre que la creo.

Sin embargo su espíritu sigue vivo en cada hermana que decide unirse a ese Instituto de Hermanas Mercedarias del Santísimo Sacramento para continuar haciendo vida el carisma y misión por ella iniciado.



Oración por la glorificación de la Sierva de Dios María del Refugio


¡Oh Padre celestial! dígnate concedernos La gracia insigne de ver elevada al honor de los altares a tu sierva María del Refugio, quien para corresponder a los anhelos de su corazón, fundó esta Congregación, destinada a difundir el amor al Santísimo Sacramento mediante la educación cristiana de la niñez y la juventud. Concédenos por su intercesión la gracia que te pedimos… (Se hace la petición). Te lo rogamos, por tu Hijo Nuestro Señor Jesucristo. Así sea.

Decídete seguir sus huellas, teniéndola como ejemplo de vida cristiana.

jueves, 4 de octubre de 2007

MARÍA DEL REFUGIO Y L@S NIÑ@S


La maternidad de María del Refugio tomó cauces más amplios al advertir que la salvación de los niños es uno de los intereses del Corazón de Jesús y que a ella le correspondía ganar esas almas trabajando con el buen ejemplo, la palabra y la oración, que la llevaron a desear beneficiar a otros niños a imitación del amor maternal de María, que siempre da sin medida.

HAZ CLIP AL SIGUIENTE ENLACE Y DIVIERTETE JUGANDO CON EL SUPLEMENTO VIRTUAL "LIST@S NIÑ@S": http://www.listo.gov/ninos/step2/wordsearch.html
MARÍA DEL REFUGIO Y EL MOVIMIENTO JEM TE PRESENTAN UN JUEGO DIVERTIDO, DALE CLIP AL ENLACE Y LO VERÁS:

miércoles, 3 de octubre de 2007

MARÍA DEL REFUGIO EN EL ARTE


























DALE CLIP AL SIGUIENTE ENLACE Y DIVIERTETE DIBUJANDO A LA MADRE MARÍA DEL REFUGIO AGUILAR:

lunes, 1 de octubre de 2007

CONOCIENDO LA VIDA Y OBRA DE LA MADRE MARÍA DEL REFUGIO


Era y sigue siendo San Miguel de Allende, en Guanajuato (México), una hermosa ciudad. Fue colonial en su tiempo y en ella se conservan las huellas de una larga presencia española. Luego fue lugar de insurgentes, de patriotas mexicanos que lucharon por su independencia. En esa ciudad señorial, en el seno de una familia aristocrática importante, nació la niña María del Refugio, quien en sus primeros años empezó a recibir clases de Francés pues era la lengua cultural de ese momento. Era buena y traviesa y dirigía a sus siete hermanos en estudio y diversiones.


Cumplidos sus veinte años se casó –sólo para complacer a sus padres– con Ángel Cancino –un alto funcionario del Estado, hombre de mundo y poco creyente–, recorriendo así el camino de la inmensa mayoría de mujeres en su vida, con nuevas costumbres, nuevas exigencias sociales dentro de un contexto de intrigas políticas y trampas de la administración civil del Estado.Al quedar viuda –con un hijo y una hija– después de tres años, quiso extender de una manera nueva y mucho más universal, aquello que había descubierto en su matrimonio: el amor de este mundo se abre a un amor más alto, más noble: el amor a la niñez y juventud.


El poeta mexicano Juan Correa amigo de su esposo y de la familia le escribía:
Cuando acaricies a los tiernos niños, hijos de tu alma, a quienes tanto quieres,Piensa en los tristes, solitarios seres, que viven sin amor y sin cariño.


Tres años después de la muerte de su esposo murió su hijo mayor, quedando solamente María Teresa quien atraía todo su cuidado. Pero María del Refugio, además de cuidar y atender a su hija dedicó también su tiempo a visitar en el hospital a los enfermos, especialmente a los más abandonados y a visitar a los presos abandonados por sus familias en la cárcel.Discurrían paralelos los días de madre e hija, y mientras María Teresa se preparaba en el campo de la enseñanza, la madre quería dedicar su vida a Dios y hacerse religiosa, ingresando a la Tercera Orden Franciscana. Pero sus pasos se encaminaron en otra dirección, pues siguió acompañando a su hija y en 1910 fundó una Congregación nueva orientada por sus propios principios y los principios Eucarísticos. Se trata de la comunidad de las Hermanas Mercedarias del Santísimo Sacramento, quienes tienen como misión formar mujeres integrales, con capacidad de ver e interpretar la vida como constructoras de una sociedad más justa y humana, desde la perspectiva del Evangelio. Así lo entendió y lo vivió perfectamente Refugio dentro del espíritu de caridad, alegría y humildad.


A sus cuarenta y un años era una mujer independiente, con una inteligencia privilegiada, con grandes dotes de organización y administración, capaz de discernir, trazar y seguir su camino. Guiada por el Padre Vicente María Zaragoza, catedrático de Teología en el Seminario de Morelia, inició una intensa y larga colaboración apostólica, para dedicarse al servicio de la educación de las niñas, pues ella veía que las escuelas católicas existentes en ese entonces carecían de ideales, eran clasistas (para ricos o pobres), y dejaban desatendida la clase media o sin muchos recursos para costear las colegiaturas de sus hijos. Además consideraba que los colegios regentados por religiosos extranjeros poco harían por cambiar las condiciones prevalecientes de injusticia, pues lejos de concienciar y motivar a los educandos en este sentido, los formaban en los valores, lengua e historia de otras naciones.


El Proyecto Educativo de María del Refugio no se limitaba a las aulas: el testimonio de todos y todas, no importaba el oficio que desempeñaran, se consideraba parte de la acción educativa. “Amor con amor se paga”, solía decirle a sus colaboradoras, y el colegio era ante todo una gran casa de familia en donde siempre se llevaban mensajes de alegría y paz. No buscaban grandezas en la tierra: les bastaba con abrir un campo nuevo de educación liberadora bien fundada en el amor: su colegio no tenía en cuenta para nada el lucro. A muchísimas niñas no sólo se les daba educación gratuita, sino que, además se les alimentaba y vestía, y tanto ricas como pobres recibían el mismo trato. Refugio veía que las jóvenes y las niñas, necesitaban una mayor atención. Miraba el presente y el futuro del mundo y deseaba para ellas un nuevo protagonismo en su propia historia y en la historia de la sociedad.


Ella deseaba que la mujer pudiera ser autónoma, que tomara las riendas de la vida, que asumiera plenamente su tarea como persona responsable, al servicio de la dignidad y plenitud humana. Tomad a la mujer, educadla, sembradle en su alma el gérmen de la moral, y entones veréis lo que ella puede hacer. –decía–. No bastan las palabras ni las promesas –repetía constantemente a las religiosas de su comunidad y a los maestros–: Se necesitan obras, compromisos, realizaciones, por que la juventud está hecha para emprender, para esforzarse, para luchar y es esa juventud es la que teemos todos los días en nuestras manos.


María del Refugio era una mujer admirable por la obra social que estaba realizando y puso su grandeza de ánimo, todo su influjo social y su vida al servicio de la humanidad. Tenía mucha fe en sus ideales y se mantenía en el centro de las grandes luchas sociales con entrega de ánimo y con serenidad interior, convencida siempre que la educación es el camino que permite transformar en realidad y de raíz al ser humano. Sentía profundamente la realidad de la mujer latinoamericana, percibía el machismo de la época y soñaba con formar la niñez y juventud en la fe y en los verdaderos valores.


Sabía que la característica fundamental de la juventud es sin duda la generosidad, la apertura a lo sublime a lo arduo. María del Refugio contó con el don del Buen Consejo, penetrando en la vida de los demás para conocerlos con afecto bondadoso y de ese modo poder aconsejarlos. “Sólo aconseja bien, quien sabe escuchar, quien atiende a las necesidades de los demás, quien les mira por dentro y deja que de esa forma que se expresen. Sólo así puede ofrecerles su palabra de interpretación, de dirección o de simple compañía”.


En la época difícil de México, cuando permanentemente había enfrentamientos entre maderistas y reyistas, María del Refugio ofrecía en medio de las calles el gesto de su caridad en favor de todos los heridos: convirtió su colegio en un hospital para poderlos atender y curar con la ayuda de la Cruz Blanca. También hubo épocas como “el año del hambre”, –cuando las autoridades recogían a muchos muertos por falta de alimento–, en que se juntaban trescientas a cuatrocientas personas en la puerta del Colegio de la Calle Roma y a todos se les daba de comer.


En el año de 1926 se cerraron templos, se clausuraron colegios y se impidieron los actos de culto, hasta llegar al encarcelamiento y muerte de algunos personajes significativos. Temiendo esos ataques contra las religiosas, María del Refugio pensó, en expandir su Instituto a otros países. En todo el mundo, especialmente en América Latina, se reconoce el liderazgo que ha tenido María del Refugio pues su obra se ha expandido por México, Chile, Salvador, Gatemala, Costa Rica, Venezuela, Estados Unidos, España, Roma y Colombia, a donde la comunidad llegó en el año 1929, fortaleciendo mentes y voluntades y curando corazones. Más que una formación académica en la educación que imparten, los Colegios Eucarísticos quieren que sus egresadas lleven en su corazón el sello de mujeres sencillas, serviciales, humildes, alegres, creativas, comprometidas con la transformación de la sociedad y abiertas a los nuevos retos que plantea la humanidad.